LA JUDERÍA, junto a la Mezquita, la
Judería es el barrio medieval de acusada personalidad arquitectónica, es verdadero laberinto de calles angostas y tortuosas de especial encanto y tipismo que se conserva, el mas antiguo de la ciudad. Quizás el más bello. Su aspecto no difiere mucho del que debió tener el resto de la
urbe islámica, con sus patios de flores y sus calles estrechas y enjalbegadas. Aquí se encuentra una de las pocas
sinagogas que se han conservado sin alteraciones hasta nuestros días. Construida en el siglo XIV, cuando Córdoba se encontraba bajo dominio cristiano, este pequeño recinto tiene el encanto de la discreción de los lugares hechos a la medida del hombre. Las mujeres estaban del servicio ordinario, y se situaban en la planta superior. Fue transformada tras la expulsión de los judíos y la prohibición de su culto, llegándose a convertir en Iglesia. La sinagoga tiene una techumbre de
estilo gótico, pero sus muros están decorados con
yeserías mudéjares.

LA MEZQUITA, La Mezquita-Aljama de Córdoba es el símbolo de la época de máximo esplendor de la ciudad. Como mezquita constituye
la mayor del mundo islámico en Occidente , en una época en la que
Córdoba era capital de Al-Andalus,(territorio que se extendía hasta el río Duero) cuya superficie alcanza los 24.000 m2. Por otra parte, se trata de uno de los exponentes más importantes del denominado
arte califal.
Desde fuera, la mezquita se muestra con su imponente
muralla almenada, fortalecida por torreones cuadrados y en la que se abren numerosas puertas. Junto a la Puerta del Caño Gordo se encuentra un pequeño altar con reja donde se venera a la Virgen de los Faroles, de especial encanto por la noche en que es iluminado. En la fachada oriental sobresalen las dos puertas que dan al Patio de los Naranjos.
El Patio de los Naranjos, que así se denomina desde la reconquista cristiana, que fue cuando se plantó esta especie de árbol, siglo XV,(sustituyendo a las palmeras) adquiere su mayor esplendor en primavera por su aroma de flores de azahar. En el centro, se encuentra e
l aljibe de Almanzor, del siglo X.
Junto a la
Puerta del Perdón se alza la torre-campanario. Se trata del primer alminar español, construido en la época de
Abderramán III, restaurado en el siglo XVI y el XVII se forró con piedra para darle mayor solidez y se añadieron dos nuevos cuerpos.

Para la construcción de la Mezquita
se utilizaron columnas, capiteles y piedras de otros edificios romanos y visigodos de España, Europa en incluso África, por lo que constituye un autentico museo arqueológico, en el que se pueden observar diversas variedades de capiteles, así como de mármoles.
La intervención, tras la irrupción islámica en Córdoba, los dominadores musulmanes proceden al derribo de la
iglesia de San Vicente y comienza
en el año 785 la construcción de la Mezquita. Este impresionante recinto, que no solo poseía finalidad religiosa, sino social, cultural y política, atravesó cuatro fases constructivas. Con
Abderramán I, se inspira en la Mezquita de Damasco, con Abderramán II,(833-852) se realizó la primera ampliación. El el patio construirá el califa omeya Abderramán III el alminar que se encuentra embutido en la actual torre de la Catedral.
Con Alhakén II, (961-966) en pleno esplendor del Califato, la Mezquita Aljama recibió una ampliación tan rica y original que Córdoba sustituirá a Damasco como modelo de referencia.
Almanzor, realiza la última ampliación, añadiendo ocho naves, en un afán de ostentación del poder, en 987.


LA TRANSFORMACIÓN CRISTIANA;
El Rey Fernando III el Santo reconquista Córdoba en 1236, donde después de un ritual de purificación de la mezquita que convertiría cada piedra del recinto en un lugar consagrado a Cristo.
El Obispo de Osma respetó la construcción legada y se limitó a consagrar la mezquita en catedral dándole el nombre de Santa María la Mayor, así colocó una cruz cristiana sobre el alminar. En el 1254 construyó el primer templo cristiano dentro del recinto, la
Capilla de San Clemente. Es evidente que los cristianos ansiaban proclamar el Evangelio por el cual muchos habían entregado su vida. Se trataba de recuperar un espacio sagrado al que se había impuesto la presencia de una fe ajena a la experiencia cristiana. Bajo el lucernario de
Alhakén II, donde se celebró la primera
Eucaristía de Dedicación de la Catedral en 1236, se erigió la Capilla Mayor de Villaviciosa. Así, las reformas de la Catedral venían motivadas por la necesidad de restaurar el culto interrumpido con la dominación islámica.
Capilla Mayor, Crucero y Coro; Las obras, comienzan en 1523. Resultó una planta de cruz latina que integra genialmente las estructuras califales en la
obra gótica, renacentistas y barroca. El retablo mayor se realiza bajo proyecto de Alonso Matías.
El Coro se cubre con bóveda inspirada en la
Capilla Sixtina, destacando la sillería de Duque Cornejo.
ALCÁZAR DE LOS REYES CRISTIANOS, a las 19 h, los dos matrimonios cuñados, nos vamos al Alcázar (entrada gratuita mayores de 65 años) Su construcción, iniciada en el año 1328, se debe a
Alfonso XI el Justiciero, habiendo sido zona de
recinto militar en la época árabe y posiblemente también en la
romana. Más tarde el Alcázar se amplió con jardines y fue reformado por los
Reyes Católicos, donde vivieron mientras dirigían las últimas operaciones militares que culminarían con la
conquista de Granada, así como se entrevistaron con
Cristobal Colón. Conquistada Granada, cedieron el Alcázar al
Tribunal del Santo Oficio, que lo ocupó hasta su abolición en el año 1821. Fue luego cárcel civil y militar y, en 1951, pasó a cargo del Ayuntamiento, que lo restauró devolviéndole su carácter de
palacio medieval.
De planta cuadrada, sus gruesos muros con almenas y saeteras son rematados por caminos de ronda que comunican las
cuatro torres: la del Río,cilíndrica; la del Homenaje, de planta octogonal y gótica: la de los Leones, de traza mudéjar; y la de la Vela, reconstruida en el año 1981.
El Alcázar guarda valiosas
piezas arqueológicas, como
sarcófagos de los siglos II y III, y una importante colección de
mosaicos, también romanos. Bien conservados están los
antiguos baños, de tradición califal.
Además del llamado
Patio Morisco, otro de los grandes atractivos del alcázar son sus espléndidos
jardines, en los que el agua posee gran protagonismo, como marca la tradición árabe.
Después de cenar salimos a la Plaza de la Corredera a oír flamenco y tomar un café en la Plaza de las Tendillas